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Actividades de la vida diaria 101: Consejos para la movilidad y las transferencias

hace 52 minutos
5 min de lectura

Ayudar a un ser querido con las actividades cotidianas puede variar de un día a otro. A veces, significa ofrecerle una mano firme mientras camina hacia la cocina. Otras veces, significa ayudarle a levantarse de la cama, incorporarse de una silla o sentarse con seguridad en una silla de ruedas.


Estos movimientos cotidianos son fundamentales para mantener la independencia y la calidad de vida. Pero cuando la movilidad se complica, saber cómo ayudar de forma segura puede marcar una gran diferencia tanto para ti como para tu ser querido.


Si eres cuidador familiar, no necesitas ser un experto para que los desplazamientos diarios sean más seguros. Un poco de preparación, paciencia y el apoyo adecuado pueden marcar la diferencia.


Aquí tienes cinco consejos que debes tener en cuenta:


Consejos para una movilidad y transferencia más seguras

Preparar el entorno

Antes de ayudar a tu ser querido a levantarse o moverse de un lugar a otro, tómate un momento para revisar el espacio que te rodea. Pequeños ajustes pueden ayudar a reducir el riesgo de caídas y hacer que el movimiento resulte más manejable.


Empieza por despejar los pasillos de alfombras sueltas, cables eléctricos, objetos que puedan causar tropiezos y cualquier otra cosa que pueda provocar que alguien tropiece. Asegúrate de que la zona esté bien iluminada, sobre todo al moverse por ella de noche.


También es importante revisar el equipo que se va a utilizar. Bloquea los frenos de la silla de ruedas y asegura las ruedas de la cama antes de comenzar la transferencia, siguiendo las instrucciones del equipo y el plan de cuidados de tu ser querido. Si estás ayudando a alguien a levantarse desde una posición sentada, una silla firme con reposabrazos resistentes puede brindar mejor apoyo que un sofá blando y bajo.


Mantén a mano los elementos de ayuda para la movilidad necesarios, como andadores y bastones, para que sean fáciles de alcanzar cuando los necesite.


Un poco de preparación puede hacer que el siguiente paso sea más seguro y menos estresante para todos.


Practica una mecánica corporal segura

Ayudar a alguien a mudarse también puede suponer un esfuerzo para tu propio cuerpo. Utilizar una técnica corporal adecuada puede ayudar a reducir el riesgo de lesiones de espalda y otras distensiones musculares.


Ten en cuenta estos recordatorios:

  • Dobla las caderas y las rodillas. Mantén una postura estable y la espalda recta, en lugar de inclinarte desde la cintura.

  • Mantente cerca. Al prestar ayuda, colócate cerca de tu ser querido para reducir la necesidad de estirarte y evitar esfuerzos innecesarios.

  • Gira sobre un pivote en lugar de torcerte. Mueve los pies para cambiar de dirección en lugar de torcer la espalda mientras sostienes a alguien.

  • Evita tirar o levantar objetos. Nunca tires de los brazos, los hombros o la ropa de alguien para ayudarle a moverse.


Lo más importante es conocer tus límites. Una buena técnica corporal no garantiza que todas las transferencias se puedan realizar de forma segura manualmente. Si tu ser querido necesita más ayuda para levantarlo de la que puedes proporcionarle de forma segura, detente y busca ayuda o utiliza el equipo adecuado.


Proteger tu propia salud es parte de poder cuidar de otra persona.


Sigue un enfoque seguro y coherente para las transferencias.

Una transferencia es cualquier movimiento de una posición o superficie a otra, como por ejemplo pasar de la cama a una silla o levantarse de una posición sentada.


Aunque los pasos exactos dependen de las capacidades de tu ser querido, algunas prácticas generales pueden ser útiles. Antes de comenzar, explícale qué sucederá y asegúrate de que esté preparado. Verifica que la superficie de destino sea estable y que todo el equipo necesario esté bien sujeto.


Para un movimiento de sentarse a ponerse de pie, si es apropiado para las capacidades del ser querido y plan de cuidados es posible que puedan moverse hacia el borde del asiento, apoyar los pies firmemente en el suelo e impulsarse con los reposabrazos. Déjales tiempo para que establezcan su equilibrio antes de intentar caminar.


Evita apresurarte durante el proceso, incluso si ya conoces la rutina. Si tu ser querido se marea, se siente débil o inestable, haz una pausa y reevalúa la situación en lugar de continuar.


Si no estás seguro de cómo ayudar con una transferencia en particular, pide a un fisioterapeuta o terapeuta ocupacional que te muestre la técnica adecuada según las necesidades de tu ser querido.


Fomentar la independencia siempre que sea posible.

Cuando alguien necesita ayuda para moverse, es natural querer hacer todo lo posible por esa persona. Pero ofrecer apoyo no siempre significa hacerlo todo uno mismo.


Siempre que sea seguro, anima a tu ser querido a participar o liderar. Es posible que puedan desplazarse hacia el borde de la silla, apoyar los pies en el suelo o impulsarse con los reposabrazos sin necesidad de que hagas esos pasos por ellos.


Déjales tiempo para que avancen a su propio ritmo y explícales lo que están haciendo antes de brindarles ayuda directa. Unas instrucciones sencillas y palabras de aliento pueden ayudarles a sentirse más cómodos y seguros.


Recuerda que las habilidades pueden cambiar de un día para otro. Algunos días pueden requerir más ayuda que otros y eso está bien. El objetivo es fomentar la independencia de tu ser querido, reconociendo al mismo tiempo cuándo necesita ayuda adicional.


Utiliza herramientas de asistencia cuando sea apropiado.

A veces, un poco de equipo adicional puede hacer que los movimientos cotidianos sean más seguros y fáciles de manejar. Las herramientas adecuadas dependen de la fuerza, el equilibrio, la movilidad y las necesidades de cuidado de tu ser querido.


Algunas opciones incluyen:

  • Cinturones de marcha y transferencia: Cuando sea apropiado, un cuidador capacitado puede usar un cinturón de transferencia para sujetar firmemente a la persona durante ciertos movimientos. Los cinturones nunca deben usarse para levantar a alguien por la cintura, y no son adecuados para todas las personas ni para todas las situaciones.

  • Tablas de transferencia: Estas tablas pueden ayudar a algunas personas a desplazarse entre diferentes superficies, como una silla de ruedas y una cama, siempre que tengan las capacidades necesarias y se les haya enseñado a utilizar la tabla de forma segura.

  • Elevadores mecánicos: Dispositivos como las grúas Hoyer pueden facilitar las transferencias que no se pueden realizar de forma segura manualmente. Los cuidadores necesitan la capacitación adecuada para seleccionar y colocar el arnés correctamente y operar la grúa adecuadamente.

  • Hojas de transferencia: Estos dispositivos pueden ayudar a cambiar la posición de una persona en la cama cuando se utilizan siguiendo la formación y las instrucciones adecuadas.


¿No estás seguro de qué equipo es el adecuado para tu ser querido? Un profesional de la salud puede ayudarte a identificar las opciones más adecuadas y te mostrará cómo utilizarlas de forma segura.


Para obtener orientación adicional, visita: Recursos de Agrace sobre movilidad y traslados seguros.


Apoyo adicional

A veces, los cambios en la movilidad son una señal de que tu ser querido necesita un poco más de apoyo. Las caídas frecuentes, la creciente dificultad para trasladarse o los nuevos problemas para ponerse de pie y caminar son buenas razones para contactar a tu equipo de atención médica.


Los fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales pueden evaluar la movilidad, recomendar equipos de asistencia y enseñar a los cuidadores técnicas adaptadas a las necesidades de su ser querido.


Si tu ser querido experimenta debilidad repentina, una nueva incapacidad para ponerse de pie o caminar, o síntomas que podrían indicar un derrame cerebral, busca atención médica urgente.


Y recuerda, no tienes que resolverlo todo por tu cuenta. Buscar orientación es un paso proactivo hacia una atención más segura y cómoda.


La seguridad y la dignidad van de la mano.

Ayudar a un ser querido con la movilidad va más allá de simplemente desplazarse de un lugar a otro. Se trata de fomentar su comodidad, confianza e independencia, garantizando al mismo tiempo la seguridad de ambos.


Al preparar el entorno, fomentar la participación, practicar una mecánica corporal segura y saber cuándo pedir ayuda, puedes hacer que el cuidado diario resulte más llevadero.


¿Buscas apoyo adicional para afrontar los desafíos cotidianos del cuidado de personas? Conéctate con el CRC OC para explorar recursos educativos, servicios y orientación para tu labor como cuidador.

 
 
An elderly man sitting a wheelchair, being pushed by his daughter who is pointing toward something

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